Asociación Equitación Positiva

¿Que es la Hipoterapia?

Este video nos muestra claramente como el movimiento del caballo en sus diferentes aires ( paso, trote y galope) tiene una influencia directa en el sistema musculoesqueletica de la persona que monta. Esto solo se obtiene cuando la alineacion postural es correcta.

Hipócrates en el año 460 antes de Cristo, ya hablaba del “saludable ritmo del  caballo”. En el siglo XVII se utilizaba para combatir la gota, y en 1875 el neurólogo francés Chassiagnac descubrió que el movimiento del caballo era capaz de mejorar el equilibrio, el movimiento articular y el control muscular de sus pacientes y concluyó que montar mejoraba su estado de ánimo y era beneficioso para los pacientes con trastornos neurológicos. Su consagración como alternativa terapéutica no llegó hasta mediados de los años 50, a raíz de la participación de una amazona afectada de poliomielitis en los Juegos Olímpicos de Helsinki.

Esta terapia empezó su implantación en España a finales de los años 80.

A lo largo de todo este tiempo se han utilizado sus propiedades con fines terapéuticos, dividiendo estas propiedades en dos apartados

ASPECTOS FÍSICOS:

El caballo por su morfología, cinesiología y temperatura corporal nos aporta un gran número de beneficios.

Transmisión de información: Esteroceptiva (estímulos táctiles, olfativos, auditivos, visuales,…) y Propioceptivos (provocado y estimulado por el movimiento del caballo).

Movimiento tridimensional: Este movimiento que el caballo imprime al jinete, provoca en él, oscilaciones de su cuerpo en las tres dimensiones del espacio (retroversión y anteversión, inclinaciones laterales, rotación, elevación y descenso). Esta transmisión de movimiento va a facilitar la disociación entre las cinturas escapular y pélvica, posibilitando el movimiento del tronco sobre los ísquiones, sin las influencias negativas que podamos tener de los miembros inferiores. Todo esto conlleva que el patrón natural de la marcha, que es estimulado por el caballo, se vaya registrando en el cerebro para facilitar un mejor patrón de locomoción.

Transmisión de calor: El caballo tiene una temperatura corporal más elevada que la humana. Esto, en colaboración con el movimiento, ayuda a la relajación de la espasticidad.

Movimiento fascial: A partir de los movimientos tridimensionales, se producen otros de cizallamiento al tejido fascial (aparato digestivo, urinario,…) con el consiguiente beneficio a nivel visceral.

ASPECTOS PSICOLÓGICOS, EDUCATIVOS Y SOCIALES

Se utiliza al caballo como un elemento mediador y como centro de interés, sobre el cual se trabaja con los usuarios desde una perspectiva lúdica, al considerar que no aprendemos sino que nos encontramos en una situación de ocio o placer. De esta manera se introducen transversalmente los objetivos terapéuticos que se persiguen con cada usuario. El entorno en el que se desarrolla la terapia, es no institucionalizado, al aire libre, sin mesas, sillas ni libros por lo que la intervención se realiza de tal forma que el usuario frecuentemente, no es consciente de a qué nivel se está interviniendo, ya que hay una gran parte de diversión en la terapia lo que hace que el aprendizaje sea altamente significativo.  Además, el caballo no pide cuentas, no enjuicia, la relación con él siempre será sincera, siempre está disponible y no exige altos niveles verbales ni sociales. En personas dependientes, permite que éstas desempeñen el rol de cuidador, en lugar del de ser cuidado, aspecto que influye positivamente sobre el autoconcepto.

Resaltar que nuestros caballos, son seleccionados específicamente para el trabajo que van a realizar. El responsable ecuestre, en colaboración con los terapeutas, analiza cada ejemplar, validando únicamente aquellos caballos que por su morfología, paso y carácter son óptimos para realizar la terapia. También será el propio equipo de terapeutas el encargado del entrenamiento y mantenimiento físico y mental de los équidos.

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